Apropiación y Memoria

01 Dec

Fotografia: Maria Clara Figueroa

“Mi experiencia en la casa es reciente y poco a poco cree la necesidad de apropiármela. Algunos espacios estaban ocupados. ¿Cuáles eran los espacios desocupados?

Primero, entré a  la casa como turista, con una cámara. Volví un lugar objeto. Fotos que después se volvieron recortes de periódicos, recuerdos impuestos de lugares que apenas empezaba a recordar.

Luego, encontré un espacio abandonado, sucio y oscuro. Lo limpié como si fuera mi primer hogar, un lugar alterno. El piso pasó de café a blanco. Y entonces descubrí con mis manos la textura de un lugar olvidado, un lugar que aún tenía rastros de presencias pasadas. Rompí una teja que obstaculizaba la luz e impedía que el viento circulara. La luz y el aire hicieron el lugar más amigable.

Después de toda la experiencia, aún pensaba en como quería que se recordara el espacio, en cómo apropiármelo. Entonces resolví hacer el frottage de las paredes del baño. Y llegué a la conclusión de que la apropiación no solo era posible a través de un medio (fotografía, frotage, video, etc.) sino a través del tiempo que has convivido con el elemento. Acumulas experiencias sensibles en tu cabeza y las resuelves a través del tiempo.”

Bueno después de tanto tiempo de haber escrito esta pequeña síntesis, he llegado a conclusiones más profundas.

Lo que me sugirió esa voluntad de apropiación o dominación del lugar, es pensar que el lugar vas más allá de ser un objeto, va en el sentido de ser un lugar. Un lugar es como un artículo, puede ser definido o indefinido. “Este lugar es el pasillo y el baño del primer piso de una casa vieja que van a demoler” aquí el lugar se vuelve definido. Sin embargo, este lugar va mas allá de ser lo que es ya que la experimentación del lugar es totalmente distinta, me explico, esto va más allá de lo que es porque no estoy viviendo en la casa y, por lo tanto, no estoy utilizando el baño en su función sino que lo estoy utilizando como sitio de experimentación y es aquí que el lugar se vuelve indefinido.  Es entonces que el espacio deja de ser funcional y pasa a ser un objeto sujeto a la subjetividad, porque el lugar ya no se usa como debería ser usado sino como un lugar que sugiere.

En esa experimentación con el espacio me entraron varias necesidades. Entre ellas se encontraba aquella de elevar el lugar a la trascendencia, es decir que quería que el lugar dejara de cumplir su función y sugiriera otro espacio y otra experiencia. Otra de las necesidades que surgieron fue hacer que la casa se recordara. De esta última, surgieron todas las ideas. La primera pregunta que pasó por mi cabeza fue “¿Por qué quiero que se recuerde la casa? o/y ¿Por qué podría recordarse la casa?”. Pensando en la condición de la misma, la respuesta fue “Quiero que se recuerde la casa porque va a ser destruida.”. Siguiendo la misma dinámica surgió otra pregunta “¿Qué estoy haciendo con la respuesta anterior?”. Efectivamente, sin haberme dado cuenta del todo, había establecido lazos afectivos con el espacio. Por esta misma razón no quiero utilizar el término de documento para referirme a él, sino que quiero utilizar el término de recuerdo, ya que el recuerdo es algo mucho más personal y  más cercano que el de documento. Ahora, si nosotros pensamos en recuerdo, un recuerdo podría ser:  comprar una réplica de la virgen de las lajas para recordar la ida al santuario de las lajas. En este ejemplo, podemos darnos cuenta que en cierta medida el recuerdo que se comparte está siendo representado por un  objeto, así sea una tour Eiffel en un llavero, una fotografía o un video del momento. Estos tienen la labor de recrear el lugar o el momento en el que uno estuvo. Por este motivo, quisiera recordar la casa a través  de un objeto.

Pensando que la casa es  un lugar indefinido para la gente que lo irá a visitar y que en últimas va a ser un lugar olvidado para las mismas, quiero recordarlo a través de un objeto que tenga una gran escala pudiendo éste a su vez recordar una gran porción del espacio. La importancia del lugar con relación al recuerdo, va a ser entonces transmitida por las dimensiones de la pieza.

Volviendo a la pequeña síntesis de mi proceso quisiera retomar el trabajo que efectué con la casa haciendo el frottage de las paredes del baño del primer piso. En este mi propósito era recordar las texturas de un lugar olvidado, lleno de cicatrices y accidentes del tiempo. Logrando una caricia con el espacio a través del papel y del carboncillo. Reconstruyéndolo a través de otro medio, en otro tiempo y por otro actor. Con esto no solo llegué después de meses de ideas  a varias estaciones de creación sino que llegué a la pieza que quisiera realizar.

Maria Clara Figueroa

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Prácticas del vacío

Arquitectura, Memoria, Cuerpo // Método: Vacío-Silencio